OPINIÓN

San Juan de Dios, bueno para León, malo para Burgos

Hospital San Juan de Dios

Decir que la ciudad de Burgos siente el Hospital de San Juan de Dios como algo propio, no es decir nada que no pueda ser confirmado por muchos de los que vivimos en esta ciudad. En sus 65 años de historia ha dado buena muestra de cómo la vocación de servicio y el respeto a la dignidad de las personas puede ponerse al servicio de la sanidad.

Juan V. Velasco | 17/04/2021 - 23:48h.

Durante estos años todas las personas que en él han prestado y aún hoy prestan sus servicios, han trabajado por el bienestar de los muchos enfermos que en algún momento de su vida han pasado por ese centro.

Sobre todo, en los últimos años en los que este Hospital, mediante un concierto con la Gerencia Regional de Salud, se ha dedicado de modo casi exclusivo y con un excelente resultado, al cuidado de personas con un marcado perfil sociosanitario. Pacientes de media y larga estancia y paliativos.

Después de tanto tiempo realizando esta labor a plena satisfacción de la población burgalesa ha tenido que ser una vez más la inefable Consejería de Sanidad, está vez por boca del segundo de abordo el Sr. Mitadiel, auxiliado eso sí por el Gerente del HUBU, quienes hayan venido a decirnos que van a rescindir el concierto por el "deficiente cumplimiento" de la actividad asistencial comprometida, "sin visos de mejora ni a corto ni largo plazo.

¡Qué pronto se han olvidado, de hace apenas un año cuando San Juan de Dios trasladó a 80 pacientes del HUBU para facilitar la atención en este centro de pacientes Covid19!  Entonces no había cumplimiento deficiente de la actividad asistencial.

Como opción, Sacyl ofrece la utilización de la H7 del HUBU y de la planta habilitada para la asistencia al Covid19 en el Divino Valles. Es decir, una vez más una "brillante idea" que no es más que una solución chapucera, propia de la desquiciada manera de gestionar la sanidad a la que por desgracia nos tiene acostumbrada la Mejor Médica del Mundo, la señora Verónica Casado.

Un hospital de agudos, aunque sea excelente como el HUBU, no es el lugar más adecuado para pacientes de media y larga estancia. Y desde luego las actuales instalaciones del Divino Valles, sin una reforma, pueden valer para una crisis pandémica pero nunca para pacientes que necesitan varias semanas de cuidados.

Y uno se pregunta ¿por qué los burgaleses no tienen derecho a seguir recibiendo los excelentes cuidados en paliativos y de media y larga estancia que ofrece San Juan de Dios, como si lo tienen los leoneses? ¿Es que en León San Juan de Dios es bueno y en Burgos malo? O ¿es qué hay razones ocultas para acabar con este convenio?

Y sobre todo ¿Por qué ofender a los trabajadores de San Juan de Dios con la sonora mentira de que son incumplidores de la asistencia comprometida y echarles un jarro de agua fría tras la promesa de fin de año de llegar a un acuerdo?

La realidad es que no es posible en un concierto sanitario atender a los pacientes que no te envían. Y el único responsable de que no se deriven pacientes no es otro que el inefable gerente del HUBU dedicado a casi todo, menos a gestionar.

A la vista de todo esto, los burgaleses recordaremos siempre como la mejor médico del mundo, su fiel escudero Mitadiel y el inefable demoledor hospitalario Romo han dado el empujón definitivo para la desaparición de una autentica y querida institución burgalesa, el Hospital de San Juan de Dios.

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